Género

Trasladan el monumento a Juana

Se desató la polémica en torno a que a menos de dos años de su instalación, la Legislatura aprobó la mudanza del monumento de Juana Azurduy.

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La Legislatura porteña aprobó el traslado de la estatua de Juana Azurduy, inaugurado en 2015, al Centro Cultural Kirchner.

Dicha estatua de la heroína revolucionaria había reemplazado la del conquistador de América, Cristobal Colón, ubicada detrás de la Casa Rosada lo que desató la polémica de algunos sectores.

También se autorizó el traslado del monumento de Juan de Garay, ubicado en la plazoleta de Alem y Rivadavia. Este último se correrá sólo algunos metros y quedará cerca del futuro helipuerto presidencial que estará pegado a la Casa Rosada.

De esta manera se espera que en septiembre la escultura de Azurduy, donada por el gobierno boliviano y confeccionada por Andrés Zerneri, haya sido retirada y enviada al área de Coordinación de Monumentos y Obras de Arte (MOA), en los bosques de Palermo, donde será restaurada antes de llegar a su nuevo destino, sobre la Plaza del Correo.

Con 35 votos positivos, 17 en contra y seis abstenciones, se votó la primera lectura de la ley. Por tratarse de una modificación en el Código de Planeamiento Urbano en un Área de Protección Histórica, deberá realizarse una audiencia pública y una segunda lectura.

Estos cambios responden al proyecto para construir el Parque del Bajo, un espacio de cien mil m2 destinado a sumar espacios verdes a la Ciudad y que contempla, además, reducir la curva de la avenida De la Rábida, agilizar el tránsito y vincular plazas y parques hoy desconectados.

Desde el bloque del Frente para la Victoria, ven una intencionalidad política en la remoción de la estatua. “Al presidente le cuesta ver a los ojos a Juana Azurduy, lo mismo que representa Milagro Sala, entonces prefiere tener cerca a Juan de Garay. Lo digo por los simbolismos que realmente representan”, consideró Javier Andrade.

Asimismo el bloque de Suma+, integrado por seis legisladores que responden a Martín Lousteau, votó en contra del proyecto al igual que el socialismo.

Por su parte, Zerneri cuestionó la decisión de mudar la estatua que él diseñó ya que percibió “una argumentación política e histórica”; aunque, por otra parte, consideró que el nuevo emplazamiento “es acertado”.”Creo que incluso va a estar mejor rodeada, y por mucha gente”, afirmó el artista.