El informe del Observatorio de Femicidios en Argentina Adriana Marisel Zambrano, dirigido por La Casa del Encuentro, sostiene que entre el 1° de enero y el 30 de abril de 2026 se registraron 87 víctimas fatales vinculadas a la violencia de género a nivel nacional.
El número total se desglosa en 74 femicidios (directos y vinculados de mujeres y niñas), 4 transfemicidios y 9 femicidios vinculados de varones adultos y niños.
El relevamiento vuelve a confirmar que el lugar de mayor riesgo para una mujer que sufre violencia es su propio entorno íntimo.
Se debe a que el 72% de las víctimas fueron asesinadas en su vivienda o en la casa que compartían con el agresor. Asimismo, en el 59% de los casos, los femicidas eran parejas o exparejas.
A nivel territorial, la provincia de Buenos Aires sigue encabezando las estadísticas absolutas, seguida por Santa Fe, Santiago del Estero y Córdoba. El impacto colateral de estos crímenes deja una profunda herida en las infancias: 97 hijas e hijos se quedaron sin madre, siendo el 62% de ellos menores de edad.
“Más miedo, menos denuncias”: el rechazo al proyecto en el Senado
Además de las víctimas fatales, el Observatorio alertó sobre la existencia de 172 tentativas de femicidio en el mismo período. De esas mujeres agredidas, el 17% ya había realizado denuncias previas, un dato que para la organización evidencia la “falta de perspectiva integral en materia de derechos de la justicia” y la ineficacia de las medidas dictadas.
Asimismo, La Casa del Encuentro dedicó un duro apartado para rechazar el proyecto de ley impulsado por la senadora Carolina Losada, el cual busca crear agravantes para las denominadas “falsas denuncias”.
“El delito de ‘Falso testimonio’ ya está tipificado en el Código Penal. ¿Qué busca este proyecto que parte de una posición ideológica que descree en la violencia de género?”, cuestionó la organización.
El texto argumenta que este tipo de iniciativas genera un efecto inhibitorio en mujeres que ya de por sí enfrentan una “justicia sorda, ciega y muda”. Según los especialistas del Observatorio, agravar estas penas provocará que la víctima dude en hablar por miedo a que no le crean o a ser denunciada ella misma. “Las denuncias falsas son la excepción, el silencio forzado no”, sentenciaron.
“Queremos un Estado que actúe y no destruya. La violencia de género es un tema de Derechos Humanos y no de inseguridad”, concluye el documento de la organización civil, exigiendo el derecho a una vida libre de violencias.
A su vez, el documento aportó las siguientes variables sobre los crímenes cometidos en este primer cuatrimestre:
Unas 10 víctimas habían realizado al menos una denuncia previa.
Cinco femicidas tenían dictada una medida cautelar de prevención.
Mientras 3 agresores pertenecían o habían pertenecido a fuerzas de seguridad.
Además14 femicidas se suicidaron tras cometer el crimen.
Unas 7 víctimas presentaban indicios de abuso sexual y otras7 víctimas fueron asesinadas en contextos de narcocriminalidad.
Cinco víctimas eran migrantes y 1 mujer cursaba un embarazo.
