Género

Una joven apareció estrangulada en su departamento

Tenía 20 años y fue encontrada muerta en el barrio porteño de Flores, donde vivía con su pareja y de donde falta dinero y dos teléfonos celulares.

Una mujer apareció muerta en Flores.

Una joven de 20 años fue hallada estrangulada, golpeada y maniatada en su departamento del barrio porteño de Flores, donde vivía con su pareja y de donde falta dinero y dos teléfonos celulares, informaron hoy fuentes policiales.

Los investigadores procuraban determinar si el asesino conocía a la víctima, ya que no se detectaron signos de violencia en el ingreso a la casa, aunque sí se estableció el faltante de la llave de la puerta principal del edificio.

El hecho fue descubierto la noche del pasado sábado, en el departamento 3ro. «D», del edificio situado en avenida San Pedrito 256, a dos cuadras de Rivadavia, en el barrio de Flores.

La víctima fue identificada por la policía como Emilia Beatriz Acosta, de nacionalidad paraguaya, quien convivía desde hacía un año y medio con su pareja, Frank Mamani, un albañil de nacionalidad boliviana.

Según las fuentes, fue justamente la pareja de la joven quien halló el cadáver el martes cerca de las 20, cuando llegó de trabajar.

Mamani contó a la policía que ingresó con su auto al estacionamiento del edificio, subió a su departamento, abrió la puerta normalmente y, al ingresar, encontró a Acosta tendida en el suelo de la habitación, con las manos atadas hacia adelante con un cable cargador de celular, una chalina en el cuello y golpes en el rostro, ya muerta.

De inmediato, el albañil llamó al 911 y efectivos de la seccional 38 arribaron al lugar, junto con personal del SAME, que efectivamente constató la muerte de Acosta, que luego se determinó que se produjo por asfixia.

La pareja de la víctima aseguró a los investigadores que del departamento faltaban dos mil pesos y dos teléfonos celulares.

Además, contó que ese día se retiró rumbo a su trabajo a las 9, que su pareja se quedó descansando y que alrededor de las 15.30 mantuvo un intercambio de mensajes de texto con ella y que todo estaba normal.

Si bien la vivienda no presentaba signos de violencia ni de que se hubieran forzado las aberturas, Mamani advirtió que faltaba la llave de la puerta principal de acceso al edificio, que los pesquisas presumen que el asesino se llevó para poder salir.

Las fuentes policiales dijeron que, si bien existen algunos faltantes en la casa, no tienen certeza de que se haya tratado de un homicidio en ocasión de robo.

Es que la casa no tiene signos de violencia, ni de que se haya producido lucha ni defensa por parte de la víctima y el acceso al departamento, una puerta blindada, tampoco está violentado, dijo un jefe policial que participa de la pesquisa.

Los investigadores analizaban ahora las cámaras de seguridad del edificio, principalmente una que se encuentra en el hall de entrada y que registra el ingreso y salida de los vecinos.

Además, peritos de la Federal trabajaron en el levantamiento de rastros y huellas del o los posibles autores del crimen.

La causa quedó a cargo de la fiscalía en lo Criminal de Instrucción 29, cuyo titular es Julio Herrera.