Sociedad

Preocupa el avance del dengue en villas porteñas

Se debe a que sus habitantes, privados del acceso al agua potable, almacenar en baldes y cacharros el agua que recolectan.

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A continuación, se reproduce el comunicado emitido por el Frente de Organizaciones Salvador Herrera, integrante de la CTA Autónoma de la Capital Federal:

“Miles de habitantes de las villas de la CABA pasan largos períodos sin poder acceder al agua potable. Mujeres y niños recorren distancias significativas para aprovisionarse de agua. Transportan y almacenan en cacerolas, cacharros y baldes agua de dudosa calidad, con el consecuente riesgo sanitario que se constata en la ocurrencia de enfermedades asociadas al agua, como diarreas, enfermedades de la piel, forúnculos, a las cuales ahora se suman los cientos de casos de infectados por el virus del dengue.

Desde el Frente Territorial Salvador Herrera, exigimos de manera urgente al Jefe de Gobierno de la CABA Horacio Rodríguez Larreta, al secretario de Obras Públicas Daniel Chain y a todos los funcionarios responsables del desarrollo de las políticas sanitarias:

Garantizar la entrega de los estudios y realizar el correspondiente seguimiento a los pacientes que han contraído el virus del dengue.

Realizar la entrega inmediata de agua potable envasada en todas las villas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) donde no se garantice el suministro continuo de agua potable para evitar el almacenamiento de agua en cacerolas y baldes (2 litros de agua potable envasada por día por persona tal como AySA viene realizando hace 7 meses en sectores de la Villa 21-24 de Capital).

Modificar el contrato de concesión de la empresa AySA para se haga responsable del servicio agua potable y saneamiento básico dentro de las villas de la CABA y del área metropolitana.

El Gobierno de la CABA en vez de asumir su responsabilidad como garante de la salud pública y diseñar políticas sanitarias integrales destinadas a combatir el virus del dengue, apela únicamente a las acciones individuales de los porteños y traslada la responsabilidad a los sectores más vulnerables, quienes privados del acceso al agua potable no tienen más alternativa que almacenar en baldes y cacharros el agua que recolectan”.