Sociedad

Llegaron más de 900 mil dosis de la vacuna china

El operativo se extendió durante 48 horas y permitió a la Argentina acceder a un nuevo lote de vacunas clave para dar continuidad a la campaña de inmunización.

El vuelo de Aerolíneas Argentinas que trajo de China más de 900 mil dosis de la vacuna Sinopharm, aterrizó este jueves cerca de las 21.20 hs en el aeropuerto internacional de Ezeiza. Como en los otros casos en los que se realizaron vuelos para el transporte de insumos sanitarios desde China, en esta ocasión viajaron a bordo de la aeronave 20 tripulantes, entre comandantes, copilotos y personal técnico.

El vuelo fue recibido por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; la ministra de Salud, Carla Vizzotti, el canciller Felipe Solá y el embajador chino en el país, Zou Xiaoli. El Airbus 330-200, matrícula LV-GIF, con la nominación AR1050, despegó ayer a las 5.50 hora de China (las 18.50 de Argentina) e hizo una escala en Madrid.

Aerolíneas Argentinas ya realizó cuatro vuelos a la ciudad de Moscú que permitieron traer hasta el momento 1.220.000 dosis de la vacuna Sputnik V que produce el Instituto Gamaleya. Con el arribo de este vuelo la Argentina contará con casi un millón de dosis adicionales para dar continuidad a la masiva campaña de vacunación que puso en marcha el gobierno de Alberto Fernández para intentar llegar al invierno con la mayor cantidad de población inmunizada y así prevenir una segunda ola de contagios de coronavirus Covid-19.

Este nuevo millón de dosis permitirán inmunizar a 500 mil personas, ya que este fármaco, como la mayoría de las vacunas contra la Covid-19, requiere de dos aplicaciones.

Un requisito clave para la llegada de la vacuna Sinopharm fue la decisión de la ministra de Salud, Carla Vizzotti, a través de la Resolución 688/2021, de autorizar su uso de emergencia y, de ese modo, incorporarla a la campaña de vacunación. La ministra dispuso la medida luego de que la Anmat recomendara la utilización de la vacuna Sinopharm a partir de lo establecido en la ley 27.573/2020 (sobre vacunas destinadas a generar inmunidad adquirida contra Covid-19), sancionada a fines de octubre.

En tanto el presidente Fernández adelantó además este jueves que el fin de semana se espera que pueda partir otro vuelo a Moscú para traer un nuevo cargamento de la vacuna Sputnik V.
La ministra de Salud ratificó en declaraciones radiales que la aprobación para el uso de emergencia de Sinopharm de China se encontraba «en la última instancia», ya que la Anmat recibió «la información del ensayo de fase 3, de análisis interino, como para todas las vacunas».

Además, la funcionaria detalló que el organismo de contralor «realizó consultas puntuales y han sido respondidas», un proceso que en el caso de Sinopharm se vio favorecido porque el laboratorio estatal chino realizó estudios de fase 3 simultáneamente en varias partes del mundo (Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Bahrein, Serbia, Perú, Pakistán, Marruecos), pero también en la Argentina.

En el país, los ensayos se realizaron sobre una población testigo de 3.008 voluntarios que participaron de un «estudio aleatorizado» (reciben al azar vacuna o placebo) a partir de la asociación del grupo farmacéutico chino con la red Vacunar y la Fundación Huésped.

El responsable de los ensayos de Sinopharm en la Argentina, el infectólogo Pedro Cahn, sostuvo que la vacuna “es extremadamente segura» y que en los ensayos no han registrado «eventos adversos serios relacionados a la vacuna».
«Desde el punto de vista de la seguridad le puedo dar garantía», dijo el infectólogo. «Desde el punto de vista de la eficacia, ellos (por el laboratorio chino que la produce) han informado una eficacia similar a la de otras vacunas», agregó.

El acuerdo para la llegada de este millón de dosis a la Argentina se gestó, entre otras razones, luego de que la compañía farmacéutica con sede central en Beijing aceptara bajar el precio de cada unidad, de 30 a 20 dólares, como adelantó hace dos semanas el presidente Fernández.

Otra de las particularidades de la vacuna de origen chino es que está basada en el propio virus inactivado de la Covid-19 (la versión muerta del germen que causa la enfermedad) y no utiliza vectores adenovirales (virus que al no poseer el gen que lo reproduce puede transportar material genético de otro virus).

Además, el desarrollo de Sinopharm tiene una particularidad que puede ser considerada una ventaja logística: no requiere una refrigeración menor a 0 grados centígrados y se puede mantener con temperaturas de entre 2 y 8 grados, que puede suministrar una heladera común, según se informó.