Sociedad

Desbarataron a la banda de “las lloronas”

La Policía Metropolitana detuvo a siete personas, líderes e integrantes de una banda de gitanos que se dedicada a realizar secuestros virtuales en Belgrano, Saavedra y Villa Urquiza.

Desbarataron una banda de gitanos.

El área de Delitos y Sumarios de la Policía Metropolitana llevó a cabo siete allanamientos en los barrios de Floresta, Villa del Parque y Villa Devoto en los que detuvo siete personas, líderes e integrantes de una banda dedicada a realizar secuestros virtuales en Belgrano, Saavedra y Villa Urquiza. Además, en los procedimientos se secuestró gran cantidad de dinero, documentación y vehículos de alta gama.
La investigación se inició en mayo en coordinación con la Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción N° 7 del Dr. Justo Joaquín Rovira a raíz de trece casos de secuestros virtuales ocurridos en marzo en la zona norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Las denuncias fueron analizadas por los investigadores, pudiendo establecer puntos en común, lo que en un principio les reveló que los autores podrían ser los mismos en todos los casos.

En la segunda etapa de las tareas investigativas, se llevaron a cabo seguimientos, vigilancias, filmaciones, análisis de documentación y escuchas telefónicas.

Una vez recolectadas todas las pruebas mediante un proceso de entrecruzamientos de datos se puedo determinar el accionar de un grupo de personas, todas pertenecientes a la comunidad gitana, asociadas y organizadas específicamente para lograr mediante el engaño y la intimidación, alarmar a las víctimas con situaciones ficticias de secuestro respecto de un familiar, lo que se conoce en la jerga como “secuestros virtuales”.

Esta banda delictiva, tenía la siguiente estructura: jefes, a cargo de la asignación de roles; lloronas, teatralización de las supuestas víctimas; captores; teatralización del secuestrador que tiene a los rehenes y hombres apoyo, encargados de retirar el dinero, vigilancias y seguridad de la banda.

En una tercera etapa, los investigadores comprobaron el modus operandi de esta organización. Durante las primeras horas de la noche, se reunían para establecer los pasos a seguir en las horas siguientes y planificaban las zonas a recorrer según el nivel económico.

Luego, en horas de la madrugada y con cierto nivel de conocimientos sobre el barrio comenzaban a llamar a los abonados telefónicos, que habían elegido anteriormente, y aprovechando que las personas estaban dormidas montaban una teatralización sobre un supuesto secuestro de un familiar. Siempre, durante la llamada, una mujer lloraba provocando desesperación en la víctima que caía en el engaño y accedía al pago del recate. Mientras tanto uno de los integrantes, que se hallaba de acompañante del negociador con el engañado, daba las directivas sobre el lugar donde se iba a recoger el dinero.

Como resultado, durante los operativos se detuvo a los dos jefes y cinco integrantes de la banda. Además, secuestró gran cantidad de dinero en efectivos en pesos argentinos y dólares estadounidenses; un automóvil Audi A3; una camioneta BMW X5, un automóvil Fox Cross; teléfonos celulares; equipos de comunicación; chips de telefonía móvil sueltos; alhajas de oro; tarjetas de crédito; documentación y computadoras.