Vida comunal

Desalojaron la toma del Barrio Carlos Mugica

La fiscalía 11 y el Gobierno de la Ciudad procedieron esta mañana al desalojo sin brindar una solución acorde al drama habitacional que padecen las casi 100 familias que llevaban adelante la toma de un sector del Barrio Carlos Mugica (ex Villa 31) desde el 30 de junio pasado.

La fiscalía 11 y el Gobierno de la Ciudad procedieron esta mañana al desalojo sin brindar una solución acorde al drama habitacional que padecen las casi 100 familias que llevaban adelante la toma de un sector del Barrio Carlos Mugica (ex Villa 31) desde el 30 de junio pasado.

La toma la encabezban mujeres sin marido que no tienen donde vivir con sus pequeños hijos y que permanecían acampando en un sector abandonado del barrio Carlos Mugica, donde se acumulaban escombros y basura, denominado «La Containera».

La toma se difundió bajo el nombre “La fuerza de las mujeres” debido a que la mayoría de ellas viene huyendo de la violencia machista y estuvieron acampando a la intemperie, porque no cuentan con los recursos suficientes para acceder al alquiler de una vivienda.

Antes del desalojo concretado durante las primeras horas de esta mañana, la gestión encabezada por Horacio Rodríguez Larreta había ofrecido un subsidio habitacional de 6 mil a 8 mil pesos que caduca a los 6 meses y que no alcanza para cubrir un alquiler dentro o fuera del barrio. Además son discriminadas por los locadores quienes se niegan a alquilarles una habitación por su condición de madres solteras.

En el actual contexto de pandemia las desigualdades sociales se han agudizado, por lo tanto, se necesita una mayor intervención del Estado para proteger a las mujeres y las infancias en situación de pobreza.

Una de las desalojadas describió la violencia con la que actuaron las fuerzas del orden «No les importó nada. Tiraron todo lo que había adentro. Vinieron a las 7 de la mañana y nos echaron a la calle peor que a un perro».

Por su parte, Ramiro Geber, abogado de las familias denunció que “Ni la fiscalía a cargo de Valeria Messaglia ni el Gobierno de la Ciudad quiso armar la mesa de diálogo”. 

Para agravar la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran, el Programa Buenos Aires Presente (BAP) durante todo el tiempo en que duró la toma se había negado a suministrar viandas de comida y frazadas.