Política

Denuncias pendientes

El Banco de Servicios y Transacciones arrastra con un algunos problemas desde hace unos años a esta parte. Este banco será el encargado de la transacción de La Ciudad para colocar un bono de deuda pública por cien millones de dólares.

el empresario Marcelo Mindlin adquirió el 45 por ciento del Grupo de Servicios y Transacciones.

En octubre de 2007, el empresario Marcelo Mindlin adquirió el 45 por ciento del Grupo de Servicios y Transacciones (GST), controlante de Credilogros, con el fin de ofertar servicios a los usuarios de Edenor.

Para lograr su ingreso al GST, Mindlin propuso realizar un mix entre aportes de capital y pagos en efectivo a sus accionistas. Un comunicado de la Bolsa de la Ciudad de Buenos Aires dio una pista para conocer el monto de la operación, que no había trascendido hasta ese momento por otros medios: u$s 13,6 millones y otro aporte por 2,5 millones de la moneda norteamericana.

La empresa base por la cual Mindlin ofertó fue su propio fondo de inversión: Dolphin Fund Management, que, entre otros negocios, controla Transener, una de las principales empresas transportadoras de energía eléctrica.

Dolphin se proponía, según explicaron sus propios voceros en octubre de 2007, “agregarle capacidad de financiamiento para que siga creciendo”, al Banco de Servicios y Transacciones.

En septiembre de 2013, la Procuradora de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) denunció a los accionistas del Grupo ST a través del área de Fraudes Económicos y Bancarios.

La maniobra investigada, que detectó el área de Reportes de Operaciones Sospechosas del Banco Central, es la inyección de 100 millones de pesos al GST aportados a través de sociedades controladas por los grupos financieros Dolphin Fund Management y ABUS Las Américas, una sociedad controlada por el empresario inmobiliario Sergio Grosskopf.

Según la denuncia, ambos grupos compraron el paquete mayoritario del Grupo ST y del Banco de Servicios y Transacciones con fondos de origen no controlado por los organismos estatales y que no fueron justificados posteriormente por Dolphin y ABUS Las Américas.

Dos años después de haber colocado los 100 millones de pesos de dudoso origen en el mercado, Dolphin revendió su participación accionaria en GST a sus dueños anteriores, posiblemente porque la operación no había sido autorizada por el Banco Central.

Este banco será el encargado de la transacción de La Ciudad para colocar un bono de deuda pública por 100 millones de dólares.