Sociedad

Belgrano, un demorado homenaje al creador de la Bandera

Antes de llamarse así, el barrio era La Calera , obviamente productora de cal. Estas tierras pertenecían a don Ramón Francisco Flores, cuando en 1806 fue creado el curato de San José de Flores, que luego fue parroquia, pueblo, partido y finalmente barrio. Unas de las peculiares de este barrio es que cuenta con el atractivo del barrio chino.

El barrio Chino es uno de los atractivos de Belgrano.

Vecinos de San José de Flores solicitaron al gobierno de la provincia de Buenos Aires, en noviembre de 1855, que se fundara un pueblo en terrenos de aquel distrito conocidos con el nombre de La Calera, en virtud de la existencia de un establecimiento dedicado a la extracción de cal, ubicado en lo que hoy sería la avenida Luis María Campos, entre Juramento y Mariscal Antonio José de Sucre.

Por ello el viernes 23 de Noviembre de 1855 mediante una resolución dictada por el gobernador de la provincia de Buenos Aires. Dr. Don Valentín Alsina, quedó dispuesta la fundación de un pueblo.

El proyecto de traza del pueblo fue preparado por el Departamento Topográfico y realizado por su propio director, don Saturnino Salas, y fue aprobado por Decreto del 6 de diciembre de 1855, recibiendo el nombre de Belgrano, en un demorado homenaje al creador de la bandera.

La Comisión que tuvo a su cargo la distribución de solares estuvo integrada por los señores Borches, Romero y Tobal, agregándose más tarde el señor Diego White.

Todos ellos hicieron mucho por el pueblo recién creado, pero justo será señalar que desde un principio contaron con el apoyo del ministro de gobierno de Buenos Aires, doctor Valentín Alsina, quien fue el verdadero autor de los decretos que dispusieron la fundación de Belgrano.

Y a tanto llegó Alsina en sus esfuerzos que muchos de sus coetáneos dieron en llamar a Belgrano «el pueblo del doctor Alsina». El pueblo tuvo su primera capilla en la esquina de La Pampa y 11 de Septiembre. Estaba dedicada a San Benito y su construcción databa aproximadamente de fines del siglo XVIII. En 1856 se realizaron en ella importantes mejoras las que fueron inauguradas en el transcurso de una solemne ceremonia a la que asistieron el gobernador Pastor Obligado, Alsina y monseñor Aneiros, y en la cual ofició misa Fray Olegario Correa, primer capellán de Belgrano. En este mismo año, considerando el rápido crecimiento del pueblo, el gobierno provincial erigió a Belgrano en Partido Judicial de Campaña.

En corto tiempo la capacidad de la pequeña capilla resultó insuficiente para la creciente población, razón por la cual en 1864 el presidente de la Municipalidad local, don Laureano J. Oliver, dispuso la creación de una Comisión que tomó a su cargo la construcción de un nuevo templo.

Las obras se iniciaron en 1865 y el 23 de enero se procedió a colocar la piedra fundamental. Trece años más tarde, el 8 de diciembre de 1878, quedó inaugurada la particular iglesia redonda bajo la advocación de la Inmaculada Concepción. Sin lugar a dudas, el acontecimiento más importante acaecido en Belgrano tuvo lugar en 1880, cuando a raíz del levantamiento de Tejedor, el pueblo vio afectada notablemente su tranquilidad al convertirse abruptamente en sede del gobierno nacional. La modesta localidad pasó a ser así la capital provisoria del país.

Las sesiones de las cámaras tuvieron lugar en el edificio de la Municipalidad local, hoy sede del Museo Histórico Sarmiento, y en el cual, el 20 de septiembre, se sancionó la ley por la que se federalizaba la ciudad de Buenos Aires.

El 28 de Septiembre de 1887 la provincia de Buenos Aires cedió a la Nación los partidos de San José de Flores y Belgrano, con lo cual pasó a depender de la Municipalidad porteña, transformándose en un nuevo barrio de Buenos Aires. Luego de haber sido pueblo, partido, capital provisoria y ciudad, Belgrano es hoy un importantísimo núcleo urbano en donde aún se conserva mucha de la belleza y la tranquilidad de los viejos tiempos.

 

 

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