Sociedad

Barracas resiste al paso del tiempo

Este barrio, cuna de la Ciudad, conserva ese espíritu de siglos pasados, en los cuales fue una de las cunas del nacimiento de la Ciudad. Una de las zonas más peculiares es la calle Lanín, entre Brandsen y la Avenida Suárez. Se trata de una especia de muestra de arte al aire libre ya que el artista Marino Santa María decidió pintar la fachada de todas las casas con colores y locas formas.

Esta calle es una muestra de arte al aire libre.
Esta calle es una muestra de arte al aire libre.

El nacimiento de este barrio y su nombre se remonta al siglo XVII, cuando en las orillas del Riachuelo comenzaron a instalarse las barracas, rudimentarias construcciones que almacenaban cueros y otros productos que salían o llegaban a la ciudad.

Empezó siendo una parte de tierra que abarcaba desde el Parque Lezama hasta el Riachuelo, cerca de la Vuelta de Rocha. La precariedad de las construcciones estaba a tono con el uso que se le debían dar, ya que eran para almacenar cueros y mercaderías que debían despacharse por el Riachuelo hacia el exterior o mercaderías que habían ingresado al país. De ahí que se le puso Barracas.

Tal como indicaban las leyes de la época Barracas fue convertido en partido en diciembre de 1805 y en 1814 fue nombrado alcalde de la hermandad en Barracas, Don Carlos Aldaz.

Previamente, un momento de indiscutible importancia en su historia ocurrió en 1783, cuando doña María Josefa de Alquizalete trasladó a su quinta de Barracas el Oratorio y Capilla Pública de Santa Lucía, la que casi cien años más tarde, en 1869, habría de transformarse en sede de la parroquia del mismo nombre.

Se trata de un patrimonio del barrio el histórico puente de Gálvez, construido por don Juan Gutiérrez Gálvez e inaugurado el 1º de diciembre de 1791.

Esta obra fue destruida varias veces por las crecidas del Riachuelo hasta que en 1871 se inauguró un nuevo puente de hierro, trabajo éste del ingeniero Prilidiano Pueyrredón.

Mientras en 1903 debió construirse otro nuevo puente que perduró hasta 1931, año en el que se inauguró el que aún subsiste al lado de la moderna obra terminada en la década del sesenta.

El puente sobre el Riachuelo le otorgó a Barracas un importante valor estratégico que se reflejó a lo largo de los años en distintos enfrentamientos militares, ya sea durante las invasiones inglesas, el sitio de Buenos Aires de 1852, o durante los sucesos que en 1880 culminaron con la federalización de la ciudad.

Luego el barrio fue utilizado por las familias más influyentes de la sociedad, tal como Balcarce, Montes de Oca o Alzaga que vivían en lujosas casas y quintas. Pero llegó la epidemia de fiebre amarilla y todos se mudaron y Barracas se convirtió en un lugar de inmigrantes, especialmente de Italia, en un barrio obrero y de fábricas. Hasta mediados del Siglo XX el barrio fue así, pero la desaparición de las fábricas, la construcción de la autopista y la pérdida de la estación de trenes, hicieron que la fisonomía se transforme hasta quedar como hoy en día.

Cabe agregar finalmente que un ilustre ciudadano fue vecino del barrio. Nos referimos al almirante Guillermo Brown, quien en 1812 adquirió una propiedad en la actual avenida Martín García.

Asimismo instituyese como “Día del Barrio de Barracas” y “Semana de Barracas” el 13 de Diciembre.
También cabe destacar que el barrio es escenario de dos libros importantes en la literatura argentina y porteña como ser “Sobre héroes y tumbas” de Ernesto Sábato, y “Adán Buenosayres” de Leopoldo Marechal.

Mientras el club de fútbol que pertenece a Barracas es “Barracas Central” fundado el 5 de abril de 1904 y que se encuentra en las calles Olavaria y Luna.

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